martes, 6 de mayo de 2008

¿Cómo se aprende educación física?

Al hablar de aprendizajes pocas veces hacemos referencia a la educación física, ya que damos por sentado que éstos, sólo tienen lugar en el contexto del aula.

Sin embargo, si entendemos por aprendizaje, "la adquisición de conocimientos teóricos y prácticos que representan un cambio en nuestra percepción del mundo, en nuestra ideología o en nuestras conductas", entonces aceptamos que en el campo de la educación física, así como en el del deporte, también se llevan a cabo aprendizajes.

El niño aprende inicialmente a sentir, a tocar, a oler, a degustar y a ver cada vez con mayor perfección a través de todos y cada uno de sus sentidos. Así descubrimos en primera instancia, que las sensaciones son los cimientos del conocimiento humano.

Vamos así, descubriendo que todos los aprendizajes que adquiere el hombre desde que nace, son producto de su crecimiento, de su maduración y de su desarrollo natural. Sin embargo, todos estos aprendizajes se ven enriquecidos a través de los estímulos que proporciona el contexto en el que el niño se desenvuelve.

Es aquí cuando tienen lugar los aprendizajes escolares en los que se hallan insertos todos los anteriormente enunciados, mismos que corresponde estimular al profesor de educación física dentro de cada una de sus sesiones de clase.

Ahora entonces, podemos comprender que nuestra labor consiste en proveer al niño en edad preescolar, de todos los conocimientos que incluyen a nuestra materia, entre los que se encuentran los aprendizajes motrices, éstos unidos al fomento de hábitos relacionados con la salud y los valores, los cuales le permitirán convivir e interactuar armónicamente en sociedad.

Ahora bien, para que el profesor de educación física pueda incidir en los aprendizajes que el niño adquirirá en el nivel preescolar, es necesario que posea previamente los siguientes conocimientos:

Saber cuáles son las características y necesidades que presentan los niños de tres a seis años. Es decir, saber cómo son, cómo piensan, cómo actúan, cómo crecen y cómo se desarrollan. Qué les interesa y qué les desmotiva.

Lo anterior implica saber cómo se lleva a cabo el proceso de desarrollo en el niño y cómo es posible incidir en el desarrollo de sus habilidades motrices, cognitivas y afectivas, ya que estos contenidos teóricos le proporcionarán al docente las bases para trabajar con los niños que transitan por este nivel educativo.

Definir con posterioridad la manera en que puede incidir mediante su labor, en los aprendizajes de los niños.

Cabe resaltar ahora, que si bien el desarrollo del niño se lleva a cabo en los tres ámbitos de la personalidad: el afectivo, el físico y el cognitivo, en estos mismos ámbitos se deben realizar los aprendizajes.

Tendiendo en cuenta esto se pueden realizar algunas actividades para desarrollar estos aspectos, estos pueden ser:

Presencia de multiplicidad de oportunidades para desarrollar la motricidad gruesa.

Las experiencias de movimiento deben enfatizar la exploración y la resolución de problemas para poner en práctica su creatividad.

Reforzar la autoestima de los niños a través del encomio de sus esfuerzos y logros particulares y del estímulo constante que aliente el mejoramiento y la realización de nuevas actividades.

Presentarle una gama de actividades a realizar, a través de las cuales puedan desarrollar sus habilidades locomotrices, manipulativas y de estabilidad (carrera, saltos, giros y manipulaciones).

Realizar todo tipo de actividades encaminadas a apoyar el desarrollo perceptivo- Motor (corporalidad, espacialidad y temporalidad, incluidos todos sus componentes).

Tomar en cuenta la gran imaginación que presentan para desarrollar sus actividades.

Plantear actividades de acuerdo a su nivel de madurez.

Presentar actividades que incluyan el manejo de objetos que estimulen la coordinación ojo-mano (óculo-manual) y ojo-pie (óculo-pedal).

Incorporar actividades bilaterales y cruzadas como: galopar, saltar con ambos pies.

Reforzar sus actitudes positivas y alentar cualquier intento de todo aquello que pueda llevar a cabo por sí mismo.

Animarle a tomar parte activa en los programas.

En estas edades los niños presentan interés por las mismas actividades, por lo cual deben trabajar niños y niñas juntos.

Las actividades deben trabajar los brazos, la espalda, y la parte superior del tórax.

La primera meta debe ser mejorar los movimientos sin poner énfasis en los aspectos mecánicos o en estándares de ejecución.

En esta edad inician los hábitos de posición, los cuales habrá que atender de manera especial.

Estimular a los niños a ir al baño cuando consideren necesario como parte de sus aprendizajes.

Proveer a los niños de oportunidades para avanzar individualmente en sus aprendizajes motrices de acuerdo a sus posibilidades.

Con estas actividades podemos desarrollar de una correcta manera el aspecto afectivo, el físico y el cognitivo del niño.



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